BLOG

El impacto de la música y la percusión en los estados de ánimo y emociones del ser humano – 25/06/19

La música está presente en nuestras vidas desde que estamos en el vientre materno y nuestras madres nos arrullan con canciones Al nacer estamos expuestos a canciones, melodías, armonías y ritmos que provienen de nuestro círculo más cercano (nuestros padres cantándonos alguna canción de cuna) o del ambiente que nos rodea (el cantar de un pájaro) y mientras vamos creciendo la música pueden adquirir un significado y evocarnos situaciones como el primer baile en el colegio, el año nuevo con la familia, la canción que te recuerda a alguien querido o algún evento triste. Sin embargo en occidente la música a través de los años perdió importancia pasando a ser considerada una actividad de pasatiempo, o algo que sirve sólo para ambientar eventos o situaciones perdiendo su esencia relacionada al ser humano. En el continente africano sin embargo la música está presente en todo, tanto así que no existe un término que defina la música ya que el hombre y la música están tan unidos que no se pensó en darle a esta un nombre en particular. La música tiene el poder de evocarnos emociones y hacernos sentir felices, esto por un proceso cerebral de recompensa que se da al escuchar, crear o ejecutar música. En la presente investigación detallaremos cómo funciona el cerebro humano al escuchar música, que sucede con nosotros y nuestros mecanismos de recompensa al escucharla y como el caso africano y su música pueden ser replicados en occidente para generar integración y bienestar y así reducir niveles de estrés.

Para poder comprender el impacto de la música en los estados emocionales de los adultos es necesario primero definir que es música y luego cuales son los procesos por los cuales pasa nuestro sistema auditivo y el cerebro, las sustancias que son liberadas a recibir el estímulo (en este caso la música) y lo que generan en nosotros. En primer lugar, para muchas personas la música sólo puede ser algo que sonoriza el ambiente, o puede significar los grandes maestros como Beethoven o Mozart; para otros es algo que sirve solo para bailar, mientras que para culturas como la africana, por ejemplo, es algo esencial al ser humano como hablar o caminar. El conjunto de sonidos y estilos que abarca la música es infinito y lo mismo pasa por los gustos de la personas que la escuchan. Por ejemplo, la iglesia católica siglos atrás prohibió tocar intervalo de cuarta aumentada (el cual se define por la distancia entre las notas do y fa sostenido) porque su sonido era tan disonante que lo asociaron con el diablo y lo llamaron “diabolus in música”; para algunas personas escuchar música metal les genera rechazo mientras que otros se pueden asombrar con los compases y tiempos utilizados por grupos como Messhugah o Tool. Existe también la música experimental en la que los músicos se alejan de lo que convencionalmente escuchamos como armonioso y tocan sus instrumentos con latas, palos, o el tecladista aprieta muchas teclas del piano a la vez y también existe la música en la que sólo escuchamos percusión (como el caso de los círculos de tambores africanos o la batucada brasilera) en la que no existe melodía. Pero entonces, ¿qué es música?, según Edgard Varese “música es sonido organizado” (citado en Levitin 2008: 24).

En segundo lugar, y ya conociendo que es música, es necesario explicar cómo está formado nuestro cerebro y cómo es estimulado por la música. El cerebro humano está dividido en cuatro lóbulos: el lóbulo frontal, que está relacionado con la planificación y autocontrol; el temporal, asociado con la audición y memoria; parietal, encargado de los movimientos motrices y la habilidad espacial; y el lóbulo occipital, encargado de la visión. Además se encuentra el cerebelo, el está relacionado con las emociones yla planificación de los movimientos (Levitin 2008: 93). Como vemos, cada lóbulo y el cerebelo están asociados a diferentes estímulos, reacciones o conductas pero, ¿con qué parte del cerebro o cerebelo está relacionada la música? la respuesta es simple, con todas a la vez como manifiesta Levitin “la actividad musical implica casi todas las regiones del cerebro sobre las que tenemos conocimientos, y casi todo el subsistema neurológico” (Levitin 2008: 94).

La música a lo largo de la historia ha sido usada para acompañar situaciones y estados emocionales por ejemplo, fue utilizada por varias culturas en épocas de guerra para empoderar y motivar a los ejércitos antes de la batalla mediante patrones de tambores o vientos que a su vez definían la estrategia a utilizar en el campo de batalla (cada patrón de tambor representaba una estrategia o movimiento), también ha sido usada para celebrar con alegría acontecimientos como lluvias, cosechas o cambios de estación, para dar solemnidad a las reuniones o bailes, para sentirse orgulloso por la nación a la que se pertenece a través de un himno, para acompañar la tristeza en un acto fúnebre y en la industria cinematográfica es usada para acompañar la emoción que el director quiere representar en cada escena.

A continuación veremos por qué la música tiene un impacto en los estados emocionales del ser humano. El proceso de interpretación de la música en el cerebro y cerebelo genera que el hipotálamo genere una sustancia llamada dopamina, conocida comúnmente como la “hormona de la felicidad”, que es la sustancia química que regula nuestros estados de ánimo y que es generada como recompensa (placer) ante un estímulo. “La música en casi todo ser humano, excepto aquellos que padecen de amusia o son sordos, activa sistemas de recompensa similares a la comida, drogas adictivas o al sexo, el sistema dopaminérgico es el que se ha propuesto, se encuentra implicado en el placer de escuchar música, ya que existe aumento del flujo sanguíneo cerebral (FSC) en regiones del estriado ventral” (Buentello, Martínez Rosas y Alonson 2010: 164). Es importante recalcar que el hipotálamo genera dopamina ante situaciones esenciales para sobrevivir como por ejemplo: comer, la interacción social y reproducirse, entonces cabe preguntarse ¿qué ventaja evolutiva nos aporta la música y por qué el cerebro genera esta recompensa con algo que parece no ser tan importante? Esto es porque “la música no es necesaria para sobrevivir o reproducirse, pero puede ser significante para mantener una salud física y mental” (Buentello, Martínez Rosas y Alonson 2010: 164). Existen casos de personas enfermas que al escuchar música reaccionan positivamente, y esto es porque esta enfermedad no llega a atacar a las zonas del cerebro involucradas con la percepción y codificación de la música y existen casos de pacientes que vienen siendo tratados con músicoterapia tal y como lo muestra la película Alive Inside (The Shelley & Donald Rubin Foundation: 2014).

Con lo expuesto anteriormente es necesario aclarar que la música por factores históricos y antropológicos es percibida de diferentes maneras según el territorio en el que nos encontremos. En la presente investigación nos enfocaremos en occidente (América) y África y las diferencias existentes entre las poblaciones de estos continentes a la hora de hablar de música.

En primer lugar, hablaremos de la conceptualización de la música en occidente. Antiguamente cuando alguna familia adinerada quería celebrar algún evento o agasajar a alguien se contrataban músicos para que ellos a través de la música creen un ambiente solemne y acompañen los grandes bailes de salón los cuales además venían acompañados de exquisitos bufetes y la mejor selección de vinos y tragos. Otro ejemplo son los coros usados por las iglesias en donde la música cumplía un rol de acompañamiento a la ceremonia para dar una sensación de solemnidad y admiración, tanto así que los requerimientos para ser parte de los coros eclesiásticos eran bastante elevados para así mantener la calidad y belleza del conjunto coral. Otro ejemplo es el caso de la opera la cual era considerada como música para gente de niveles socio económicos muy altos. Es así que con el tiempo la música en occidente pasó a ser considerada como una actividad que servía para acompañar y ambientar situaciones o eventos, también era considerada como una actividad elitista e individual alejándose así del día a día del occidental promedio, de las sociedades y de las programas curriculares de escuelas a todo nivel convirtiéndose en un pasatiempo y no en una actividad prioritaria. En África en cambio, existe el concepto de socialidad en la música que se representa en un refrán de origen Yoruba “Cuando hay uno que no tiene nada, la comida no gusta a nadie” (citado PEREZ 2007: 28). “ La socialidad es un rasgo distintivo y sobresaliente de esta cultura. El arte refleja la integración comunitaria del hombre africano. Todos los integrantes de la comunidad participan del hecho artístico” (PEREZ 2007: 28). El africano percibe y vive la música de una manera diferente, la música está en todo y en ellos mismos. A diferencia de occidente, la música no es sólo distracción o diversión sino es algo más trascendental y tiene un propósito de función colectiva y se usa para celebrar cosechas, temporadas de lluvias, nacimientos, para el trabajo, para la guerra, el amor y hasta la muerte. Aquí es donde aparece el tambor africano, un instrumento cuyos sus insumos se encuentran en la misma naturaleza y que es construido por cada grupo social obteniendo sonidos particulares. El tambor es la voz de las sociedades y al igual que el concepto de música en el cual no es necesario ser músico para crearla, no hay que ser músico para tocar un tambor. Al respecto J. Jahn explica: “la escritura constituye el medio de comunicación más importante de la cultura occidental, y durante varios miles de años ésta carecía de todo otro medio. Los africanos, por el contrario, no tenían necesidad de la escritura de letras como medio de comunicación, pues en su lugar desarrollaron el lenguaje del tambor, que como medio de comunicación es superior a la escritura. Es más rápido que todo mensajero a caballo y puede comunicar sus noticias simultáneamente a un grupo mayor de gente que el telégrafo y el teléfono […] Si ampliamos el concepto de escritura un poco más de lo que está contenido en la palabra derivada de escribir y, siguiendo la costumbre europea de entender el concepto no a partir de la manera sino a partir de su finalidad, definimos la escritura como signos producidos que el hombre utiliza para comunicarse, nos encontramos con que el lenguaje del tambor es una escritura” (Perez 2007: 31). Con lo expuesto anteriormente cabe preguntarnos: ¿si la música africana en formatos de percusión es tan integradora, socializadora, divertida; y además sabemos ya que el crear, tocar o escuchar música se incrementan nuestros niveles de bienestar, por qué no tocar tambores en occidente para sentirnos mejor?

¿Se puede hacer música sin ser músico? Según el modelo africano si, la música está al alcance de todos y todos tenemos el poder de crearla y disfrutarla. “La inclusión de la música africana en el aula funciona como un múltiple generador de actividades. Su sentido comunitario en cuanto a la participación de la totalidad del grupo social y la concepción orgánica en cuanto a la integración de lo que nosotros occidentalmente consideramos disciplinas escindidas – música, plástica, expresión corporal, religión, historia, educación, etc. – sumado a que la prioridad es el hacer musical, otorgan a esta música un potencial educativo que merece ser explorado y difundido desde diversas ópticas”. (Perez 2007: 48). El nivel de complejidad de los ritmos africanos y los instrumentos pueden adaptarse según la necesidad, por ejemplo, nuestro cuerpo puede ser usado como instrumento de percusión (reemplazando al tambor) al jugar con las manos, pies, pecho, etc.; y nuestras voces pueden ser usadas para cantar melodías. Hablábamos en la primera parte de esta investigación que el escuchar música libera dopamina, pero este químico también es producido al realizar actividad física y justamente el tocar un instrumento por periodos no muy prolongados puede compararse con ejercitarse haciendo que la experiencia de tocar sea mucha más plena para el ejecutante.

En conclusión, podemos tomar el caso africano como muestra de que la música no debería ser considerada una actividad meramente recreacional que sirve para ambientar ciertas situaciones o eventos y que sólo está al alcance de aquellas personas que se han dedicado a estudiarla sino más bien que puede ser ejecutada por todos, que está en todos y que genera integración y facilita la comunicación. Nos hemos enfocado específicamente en el caso del tambor africano por ser un instrumento que a pesar que requiere de cierta técnica no demanda de un nivel de destreza que requeriría una guitarra, un violín o un piano por ejemplo, haciendo que la ejecución musical esté al alcance de cualquier persona. La música es capaz de evocar imágenes, emociones y sentimientos que están grabados en nuestro cerebro y es capaz de cambiar nuestros estados de ánimo y como manifiesta Buentello, Martinez Rosas y Alonson: “La música puede provocar sensaciones de alegría y tristeza, activa procesos fisiológicos y químicos involucrados en sistemas de recompensa de los cuales no somos conscientes” (Buentello, Martinez Rosas y Alonson 2010: 162). El hecho de escuchar música incrementa nuestros niveles de bienestar por la dopamina que es liberada por nuestro cerebro y eso genera que nuestros niveles de estrés se reduzcan y evoquemos emociones positivas, y si a esto se le suma el hecho de poder tocar un instrumento (algo que muchas personas piensan no son capaces de hacer), los niveles de bienestar son aún mayores. El campo por explorar es aún muy grande y la aplicación de casos como el africano en la cultura occidental es aún incipiente, pero ya existen muchos autores, músicos y musicólogos trabajando el tema para llevar el poder de la música a todos aquellos sectores que dejaron de lado a tan esencial actividad para el ser humano.

Walter Sotomayor Chuquiure

Director de Dinámica Juegos Serios

Bibliografía

LEVITIN, Daniel J.

2008 “Después del postre, Crick estaba aún a cuatro asientos de mí. Música, emoción y el cerebro reptil”. Tu cerebro y la música. El estudio científico de una obsesión humana. Barcelona: RBA Libros, pp. 24-206.

LEVITIN, Daniel J.

LEVINE, Stephen K and LEVINE, Ellen G.

1998 “Music as Mother, the mothering function of music through expressive and receptive avenues” Foundations of Expresive Arts Therapy. London: Jessica Kingsley Publishers, pp.171-194.

ORTIZ, Fernando

2002 “La socialidad de la música africana”. Guaraguao. Año 6, No. 15, pp. 206-220. 10 de abril de 2018, https://www.jstor.org/stable/25596310.

BARRIGA MONROY, Martha Lucía

2004 “La historia del tambor africano y su legado en el mundo”. El artista: revista de investigaciones en música y artes plásticas, (1), 30-48.

BUENTELLO GARCIA Ricardo, MARTINEZ ROSAS Alma, ALONSON VANEGAS Mario

2010 “Música y neurociencias”, Archivos de Neurociencias. sep-nov2010, Vol. 15 Issue 3, p160-167.

PEREZ GUARNIERI AUGUSTO 2007 “África en el aula, una propuesta de educación musical” Argentina: Editorial de la Universidad de La Plata, pp. 27-44.

THE SHELLEY & DONALD RUBIN FOUNDATION

2014 Alive Inside: A Story of Music & Memory. Nueva York: Projector Media. Consulta: 17 de junio de 2019.

https://www.youtube.com/watch?v=rAt2HioUwWU

 

 

El juego en las empresas, un tema serio - 10/08/2017

Hagamos un ejercicio.  Ponte en el lugar de un colaborador de tu empresa cuando recibe una comunicación de recursos humanos que dice “los invitamos al nuevo programa de capacitaciones de este año”, ¿cuáles serían tus reacciones?:

  1. Que interesante! No me lo pierdo!
  2. Otro taller de lo mismo, que aburrido
  3. Tengo cosas más importantes que hacer que estar yendo a un taller

Si respondiste la opción 2 o 3, ahí está justamente el reto,  ¿cómo hacer para llevar capacitaciones diferentes pero efectivas a mi personal?, ¿qué metodologías usar para generar interés en nuestros colaboradores?, ¿existe un taller que no sea aburrido y en el que el personal pueda participar activamente?  Y podríamos agregar además a estos cuestionamientos: ¿es acaso el juego una opción para generar procesos de aprendizaje?

Hace más de 10 años nació en Dinamarca el método Lego Serious Play (LSP) el cual utiliza el juego con ladrillos de LEGO, el inconsciente, el poder de las manos, el story telling, la neurociencia, entre otros,  como herramienta para desbloquear el conocimiento, obtener información, generar nuevas ideas y solucionar dilemas en los equipos de trabajo.

Este método se caracteriza, entre otros puntos, por:

  1. Generar reuniones 100% – 100%:

En las reuniones del día a día no todos los participantes tienen la oportunidad de expresarse ya que aproximadamente el 20% de la audiencia acapara el 80% de la discusión y esto se genera por diferentes motivos como:

– Personas introvertidas en el equipo

– Personas que vienen de estilos de liderazgos duros y que piensan que el jefe es el encargado de dar la solución al problema

– La afirmación “no soy creativo, no tengo nada que aportar”

– Etc

En los talleres con LSP el 100% de los participantes construyen modelos y cuentan historias sobre estos, dinamizando los debates sobre los temas que se estén trabajando.

  1. El “Flow” de jugar

Es el estado en el cual el adulto se encuentra totalmente inmerso en el juego y cuando esto sucede se generan dos cosas:

– No existe observación:

Cuando los adultos juegan pierden el sentido de observación, es decir, se genera mayor apertura a la hora de contar historias sobre los modelos construidos porque “nadie los está  mirando” haciendo que las personas puedan compartir información de todo tipo frente a sus jefes, subordinados o equipo en general.

– Elimina jerarquías:

En un ambiente de juego controlado no existen gerentes, jefes, analistas, operarios, practicantes, etc.  lo que existen son participantes de un juego en donde todos tendrán oportunidad de expresarse y compartir información.

LSP asegura mayor participación y mayor apertura, gracias a los beneficios del juego, generando más ideas, más soluciones y más planes de acción de una manera divertida  (a todos nos gusta jugar).  Además, genera más compromiso porque al final de cada taller se obtiene un landscape de legos que fue construido por TODOS y que contiene los puntos positivos, dilemas y soluciones que se hayan trabajado en la jornada.

El abanico de temas a trabajar con el método es bastante amplio, se pueden hacer talleres enfocados a mapear y trabajar habilidades blandas (comunicación, liderazgo, etc.), hasta temas de estrategia de negocio, seguridad en el trabajo, modelos business canvas, planeamiento estratégico, design thinking y más.

Experiencias de Éxito.

Son muchas las empresas que vienen trabajando este método en el mundo, entre ellas: Lego, Google, Microsoft, Yahoo, P&G, Pfizer, FedEx, Coca Cola, etc.  y en Perú la venimos aplicando con Dinámica Juegos Serios  desde el 2013 con empresas como Roche, Minsur, Sura, Banco de Crédito del Perú, Interseguro, Scania, Pepsico, etc. y además en grupos no corporativos como “Stefanos Tattoo” (la cadena de tatuajes más importante del país), “Rock es Cool” (academia de rock para niños) y con un grupo de alumnos estudiantes de cine de una universidad que es reconocida por la incentivar la creatividad, innovación y artes en el Perú; además, hemos trabajado con todos los perfiles, desde operarios en campamentos mineros hasta directores, rompiendo cada vez más la creencia que el juego es algo para niños o que no aporta soluciones en los adultos o empresas.

Algunas conclusiones:

– El juego en las organizaciones es un tema serio y se pueden trabajar muchos temas desde diferentes enfoques y generar procesos de aprendizaje y soluciones

– LSP puede aplicarse para cualquier perfil porque a todos nos gusta jugar y todos podemos contar historias.

– LSP rompe con la creencia “no soy creativo”

– LSP asegura que el 100% del equipo participe.

– El flow de jugar asegura mayor apertura.

– El reto de las empresas está en atreverse en aplicar metodologías innovadoras y divertidas (como LSP) para generar resultados.

 

Y tú, ¿te atreves a jugar?

Walter Sotomayor Chuquiure
Director Dinámica Juegos Serios
Articulo publicado en la Guía del Capital Humano 2017

2do Congreso Internacional de Innovación en SST - 07/11/2016

La seguridad y salud en el trabajo (SST) es un tema serio y delicado ya que se tocan temas muy sensibles como lo son los incidentes fatales o muertes en el trabajo, entonces, ¿cómo hablar de innovación, juego u otras metodologías para abordar este tema?

Los días 20 y 21 de octubre se celebró en la ciudad de Montería – Colombia el 2do Congreso Internacional de Innovación en SST organizado por ASONAP HSE (Asociación Nacional de Profesionales en Salud, Seguridad y Ambiente) el cual reunió a 48 profesionales de más de 6 países quienes nos demostraron que se puede innovar, y muchísimo, en temas de SST.

 Tuve el honor de participar en dicho evento representando al Perú y a Dinámica Juegos Serios con una presentación  sobre como la metodología de Lego Serious Play puede  enfocarse a la SST  donde compartí un caso de éxito en una empresa minera peruana.    Además los participantes y expositores pudimos ver otros metodologías innovadoras  y “no convencionales” para trabajar estos temas, entre ellas la música, los videoclips, el teatro, el uso de drones, lentes de realidad virtual, la gamificación, la ludo prevención entre otros.

Con Pablo Pinto de Ludoprevención (Colombia), Silvina Catarozzi (Uruguay) y Cesar Herrera de ASONAP HSE y organizador del evento (Colombia).  Foto: Zoom Informativo.

El alcalde de la ciudad, el Sr. Marcos Daniel Pineda, clausuró el congreso presentando como a través de la innovación se logró colocar a Montería entre las 10 ciudades más sostenibles del mundo, logro obtenido gracias a la cultura de innovación y respeto al medio ambiente.  Entre los logros de la gestión se encuentran la masificación de zonas wifi, canales de atención inteligentes en hospitales, uso de energía solar, mantenimiento del río, y sobre todo la concientización de una cultura en donde el peatón y las bicicletas son la prioridad.  Algo a lo que nuestra ciudad debería comenzar a mirar

La experiencia fue más que gratificante, conocí  gente espectacular y excelentes profesionales en sus campos, pude conocer  sobre la historia de Montería y el cambio de una ciudad que mira hacia al futuro pero preocupada por el ambiente y sobre todo, las buenas prácticas en gestión de seguridad y salud que los diferentes profesionales  de Latinoamérica compartieron.  No sólo fue una jornada de aprendizaje puro sino de oportunidad de conocer nuevos amigos, y claro, no pude dejar de pasar la oportunidad para conocer un poco sobre la hermosa Colombia, que me sorprendió con su riquísima comida, jugos de frutas de la región y una escapada a Cartagena, la ciudad amurallada, que me dejó sin piernas y sin palabras, pero con paisajes espectaculares que quedarán tatuados por siempre en mi memoria.

gracias-colombia los-pegasos la-torre-del-reloj castillo-de-san-felipe isla-lizamar listos-para-comenzar

Ya estoy en Lima, extrañando a la gente, comida y paisajes colombianos, extenuado por la jornada y el paseo fugaz, pero con mucho aprendizaje, recargado de esa energía que te dan las conversaciones y el intercambio de conocimientos.  Eventos como el 2do Congreso Latinoamericano de Innovación en SST nos dejan el reto a facilitadores y a empresas, ¿Cómo hacer para llevar capacitaciones innovadoras, divertidas pero eficientes y que lleven un mensaje claro sobre SST a mis colaboradores o clientes? Ahora sabemos que el menú es amplio, es hora de atreverse.

Walter Sotomayor Chuquiure

Director de Dinámica Juegos Serios

Lego Serious Play y el Juego en los Adultos - 20/08/2016

Cuando fuimos niños fuimos a la vez Superman y podíamos salvar al mundo de cualquier peligro, podíamos teletransportarnos a cualquier lugar con un abrir y cerrar de ojos, fuimos recocidos doctores que curaban todas las enfermedades, fuimos el mejor guitarrista del mundo que a su vez tocaba en la mejor banda del mundo, fuimos el más carismático de los cantantes, fuimos el mejor jugador de fútbol del mundo y metimos el mejor gol de la historia de los mundiales, fuimos también más fuertes que Hulk y más rápidos que Flash o que el Correcaminos, teníamos rayos láser que se disparaban desde nuestros ojos y podíamos ocasionar grandes explosiones, éramos expertos guerreros entrenados para los campos más agrestes y situaciones más peligrosas, éramos detectives, nos podíamos transformar en el animal que quisiéramos , podíamos volar como un ave, podíamos convertir el agua en potentes ráfagas luminosas que acabarían con el enemigo, éramos capaces de jugar con nuestras manos y con nuestros dedos, pero sobretodo con nuestra imaginación, y éramos capaces de hacer todo esto y más sin sentirnos apenados. ¿Era divertido?, pues claro que lo era, era divertidísimo. Entonces, si era tan divertido, ¿por qué ahora que somos adultos ya no jugamos?

Al llegar a la adultez dejamos de jugar o nuestros juegos se transformaron en actividades relacionadas al deporte o a los juegos de mesa, pero ya no imaginamos, (ya no somos el mejor jugador del mundo) o no actuamos porque nos da vergüenza o “roche” y esto se genera porque nos sentimos observados. Además, estamos tanto tiempo trabajando que no hay tiempo para jugar. ¿Y qué pasaría si mañana, como jugando, perdemos ese miedo a sentirnos observados, ese miedo que nos restringe?. ¿Y si mañana jugáramos en nuestras oficinas?. ¿Es posible que un adulto juegue, imagine y cuente historias sin sentirse observado?. La respuesta es sí, y es algo que es posible gracias a la metodología de Lego Serious Play.

Con Lego Serious Play los adultos pueden construir modelos con Legos y contar historias sobre estos haciendo que sistemáticamente las personas lleguen a un estado de juego que se define como “flow” en donde las personas se conectan tanto con las piezas de lego que pierden el sentido de observación (porque están jugando) y pueden contar historias con mucha información relevante sobre ellos mismos, sobre sus relaciones, sobre sus equipos de trabajo, etc. En un equipo de trabajo por ejemplo, al no existir sensación de ser observado el adulto puede contar historias con mayor apertura sobre como se siente, sobre su nivel de confianza con sus colaboradores y con sus líderes, sobre los procesos del área, sobre las estrategias de negocio y más. Además, esta metodología rompe las jerarquías, es decir que en un taller con Lego Serious Play no hay gerentes, jefes, asistentes o practicantes, lo que hay son participantes de un juego.

Hoy en día son muchas las empresas que reconocen el poder del juego para generar apertura e integración entre sus colaboradores, y desde hace algunos años el juego (gracias a Lego Serious Play) es también capaz de solucionar problemas de los equipos de trabajo y organizaciones en general de una manera diferente y sobretodo divertida. Entonces, si los beneficios de jugar son tantos, ¿Te animas?. ¿Jugamos?

Walter Sotomayor Chuquiure

Director de Dinámica Juegos Serios

Facilitador certificado de la metodología Lego Serious Play

El Valor de Cambiar - 23/09/2013

A veces nos subimos al tren de la vida sin preguntarnos hacia donde va y de repente cuando nos damos cuenta estamos viviendo una rutina sin cuestionar los resultados, sin saber a donde queremos llegar y sobre todo sin tomar en cuenta nuestros sueños, nuestros gustos y sobretodo nuestra felicidad.

¿Les ha pasado que al mirar su vida han sentido la necesidad de cambiar?  Seguramente sí, pero los cambios pueden generar incertidumbre y miedo, y ese miedo nos hace rechazarlos, perdiendo así la posibilidad de vivir nuevas experiencias,  y una de ellas podría ser justamente la que queremos vivir por el resto de nuestras vidas.

En mi experiencia, cambiar una estructura de años construida por un sueldo fijo, un puesto estable, una sensación aparente de éxito,  no fue fácil, tuve que romper con esos paradigmas y creencias que vivían en mí.  Hubo miedo sí, pero las ganas de construir  algo nuevo  que me haga feliz y ese entusiasmo que me acompañó en el proceso hicieron que la transición no fuera tan crítica sino mas bien de aprendizaje puro, aprendizaje sobre uno mismo.

Cuando uno identifica esta necesidad de cambio es cuando uno debe actuar de lo contrario podemos caer en frustración.  Quiero compartir con Uds. Algunos tips que hicieron que el cambio sea posible:

– Felicidad:  Cuestionen si son felices, y considero que este es el punto de partida.  Pregúntense si donde están es el lugar correcto o si se encuentran en el camino que los llevará a ese lugar.

– Estado de Cuentas:  Tengan en cuenta si están dispuestos a sacrificar inicialmente un porcentaje de su sueldo por elevados índices de felicidad (considera que tu estado de cuenta de felicidad podría estar al debe)

– Objetivos:  Plantéense un objetivo y una fecha para lograrlo, esto hará que automáticamente deriven en un plan de acción.

– Firme Determinación:  El entorno los cuestionará, tengan valor y tengan la seguridad que su cambio será exitoso, es decir actitud positiva al 1,000%.

– Nuevos hábitos:  Como decía Pablo Picasso, el proceso de cambio implica destruir para volver a construir.  Romperán una estructura  (sueldo, jefe, empresa, etc.) y tendrán que construir una propia (nuevos horarios, nuevos retos), traten de hacerlo en el menor tiempo posible.

– Deudas:  Hagan un análisis de sus deudas pendientes, es recomendable emprender este nuevo camino con el menor número de pasivos posibles.

– Experiencias similares:  Apóyense en experiencias de cambio positivas, todos tenemos algún amigo “loco” que apostó por el cambio, recuerden que los locos hacen el camino que luego los cuerdos seguirán.

Miedos:

Nelson Mandela dijo: “el valiente no es aquel que no siente miedo, sino aquel que conquista ese miedo”.  Es turno ahora de Uds. de vencer sus temores.  Éxitos en esta nueva aventura!

 

Walter Luis Sotomayor Chuquiure

Dinámica Juegos Serios